domingo, 13 de octubre de 2013

Funcional o Detallista



Hasta que punto llega nuestra dedicación, ¿Nos centramos más en los detalles de diseño o en los detalles de performance de nuestras aplicaciones? Mi experiencia me dice que lo ideal sería mantener un perfil equilibrado para ambos casos, sin embargo muchos proyectos ameritan favorecer la balanza para uno de los 2 aspectos.

Recuerdo una vez que me tocó construir un sistema de control y supervisión industrial para una empresa del sector alimenticio. Una empresa de gran envergadura a nivel nacional. Yo como todo programador normal, sabía que tenía que hacer un gran trabajo para impresionar al cliente y que posteriormente se abra una cartera para futuros proyectos. Sin embargo la realidad fue otra, cada vez que terminaba los requisitos funcionales que me solicitaban, e intentaba mejorar la interfaz o la navegabilidad de la aplicación (con el poco tiempo con el que contaba), me pedían más y más cambios y funciones extras. Llegué a un punto que no me sentía satisfecho con el sistema, sabía que era capaz de hacer un software mucho más elaborado, mucho más eficaz, pero obviamente no era 100% culpa mía, sino del diseño previo del sistema. Hasta hoy en día no he podido mejorarlo, pero eso si funciona a la perfección.

Hacia el año 2010, me tocó realizar una página web para una empresa que se dedicaría a ofrecer ofertas por internet. Negocios tipo Ofertop, Descuentón, etc. donde lo principal era tener una navegabilidad fácil y una interfaz amigable para el usuario. Me centré tanto en replicar los métodos ya existentes de páginas famosas que descuidé la funcionalidad cara a la administración de la página. A final de cuenta teníamos un sistema espectacular para los clientes, pero los usuarios administrativos se quejaban de la facilidad del mantenimiento. Una vez más el diseño nos jugó una mala pasada.
Siempre me pregunté si la solución estaba en que mejor estuviera el diseño mejor era el resultado del proyecto, pero la realidad fue (aun existiendo el diseño) lo contrario, los cambios eran tan rápidos que uno no podía mejorar lo que ya había hecho sin afectar mucho con el tiempo y dinero pues el trabajo cuesta y muchas veces la motivación por hacer algo mejor para un cliente no es reconocida por el mismo y las cosas se enfrían.
No sé si mi forma de trabajar sea la ideal, pero ahora me enfoco principalmente en la funcionalidad digamos que un 70% y un 30% en el diseño de la interfaz para proyectos industriales y para proyectos de contacto directo con clientes el porcentaje se invierte. No existe una regla general para todos los casos y la experiencia es la única en la que puedes confiar.

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